Soporte recibe
Consulta el ticket en Zendesk y envía una solicitud formal a E-commerce.
Resuelve solicitudes entre áreas con agentes que colaboran, permisos precisos y aprobaciones según el riesgo.
Un solo punto de contacto para tu cliente. Detrás, cada especialista trabaja en su sistema, con sus propias credenciales y solo el acceso que necesita.
Consulta el ticket en Zendesk y envía una solicitud formal a E-commerce.
Valida el daño y, con aprobación del responsable, emite saldo a favor en Magento 2.
Organiza la recolección en Backoffice. Soporte recibe lo necesario para responder al cliente.
Cada responsable decide qué puede hacer su agente y qué información puede compartir. Los permisos se aplican en la capa de orquestación, fuera de las instrucciones del modelo.
Ningún agente tiene más acceso que su área. Sus credenciales son propias y su acceso se puede revocar individualmente.
Define umbrales: consultas automáticas, acciones reversibles con registro y acciones sensibles con aprobación. El responsable ve quién pide, qué hará y por qué.
Cada aprobación tiene un plazo. Si vence, la solicitud se escala o se cancela según la política del área.
Cada solicitud indica quién la origina, qué necesita y para qué. El área que la recibe aplica sus propias reglas: una petición de otro agente no concede permiso.
El agente entrega el mínimo autorizado. Quien lo recibe lo usa para la tarea y no lo conserva después.
El detalle del lote queda en Operaciones.
Los catálogos son la memoria compartida de tus agentes. Cada área autoriza qué se guarda y quién puede leer o escribir en cada catálogo, incluso en una nueva conversación.
Crea los catálogos que necesita, sin que nadie tenga que diseñar un backend.
Guarda por número de pedido, SKU o tu llave de negocio. Volver a sincronizar actualiza el registro sin duplicarlo.
Los totales se calculan en el servidor. El modelo recibe el resultado de los datos autorizados.
La memoria compartida contiene lo autorizado para conservar. Una entrega temporal entre áreas no se guarda automáticamente.
Revisa quién pidió qué, con qué propósito, qué agente actuó, en qué sistema, qué entregó y quién aprobó. Usa el resultado para auditar y mejorar el siguiente flujo.
Registro ilustrativo del ticket #9132, con datos y aprobaciones simulados.
Un texto malicioso en un ticket no concede permisos. La orquestación comprueba el acceso y el área receptora aplica sus reglas y aprobaciones. Estos controles limitan el alcance de un intento de manipulación.
Tú y el responsable de cada área, según el riesgo y el contexto. Revisen los rechazos, errores y tiempos antes de ampliar los permisos.
Solo los catálogos y datos que tenga autorizados. En una solicitud entre áreas, el agente dueño entrega únicamente lo necesario y mantiene el resto dentro de su área.
Lo autorizado se guarda como memoria compartida. Otro agente puede consultarlo con permiso en otra conversación o equipo, sin recalcularlo.
El agente crea sus catálogos con esquema, llave de negocio y reglas de validación. No necesitas que alguien diseñe un backend.
La llave de negocio identifica cada registro: si ya existe, se actualiza. Volver a traer datos no los duplica.
Los totales, conteos y promedios por grupo se calculan en el servidor sobre los datos autorizados. El modelo recibe el resultado: menos costo, menos espera y menos riesgo de error.
Cada área define los permisos de lectura y escritura por catálogo. Compartir memoria no abre el acceso a todos.
Queda registro de qué datos se guardan y consultan y qué intentó lograr cada sesión. Esa evidencia ayuda a identificar procesos que se repiten y conviene automatizar.
Elige un problema concreto y a su responsable. Acuerda herramientas, permisos, riesgos y umbrales. Revisa la bitácora desde el primer día y mide errores, tiempos y aprobaciones rechazadas antes de sumar otra área.